El chef de El Cielo en la tierra. Cocina, rescata soldados y conquista

El chef de El Cielo en la tierra

El chef Juan Manuel Barrientos de el Cielo

CHEF CIELO

El chef Juan Manuel Barrientos del Restaurante El Cielo en Colombia nos compartió rec...

CHEF CIELO

Temp. Season 2013 | Epi. Ep. 130703 | 07/03/13 | 02:02  | TV-Y
ENG
ESP
Comparte
Share
Me gusta
Like
Agregar a Mi Lista Agregado a Mi Lista Add to watchlist Added to watchlist
Lenguaje
Language

Comparte

Share

Enviar un mensaje

Send a message

Envía Send your message

Enlace

URL

Codigo

Code

Acabas de ver...

You just watched...

Cocina Cookery

El chef Juan Manuel Barrientos de el Cielo

CHEF CIELO

Mostrar nuevamente
Replay
Comparte
Share
Me gusta
Like
Agregar a Mi Lista Agregado a Mi Lista Add to watchlist Added to watchlist

Share

Compartir

Enviar un mensaje

Send a message

Envía Send your message

Enlace

URL

Codigo

Code

3
Pausar auto-play Pause auto-play
Siguiente
Up Next
El chef Juan Manuel Barrientos del Restaurante El Cielo en Colombia nos compartió recetas, pasiones y secretos.
Ep. 130703 | 07/04/13 | 02:02 Disponible hasta 07/03/13
Univision

Confiado, tatuado y atractivo, Juan Manuel Barrientos podría ser un rock star, pero eligió la cocina como escenario. Eso sí, se quedó con las estrellas y nombró a su restaurante El Cielo.

Un espacio de madera, plantas y mucha luz… ¿qué no es eso, al fin y al cabo, un paraíso terrenal?
Allí, en El Cielo de Bogotá y Medellín, se sirven las creaciones que han encantado a comensales sofisticados y a chefs de la altura de Ferrán Adriá. Pero mucho antes de toparse con el estrellato, el joven chef  se enfrentó con momentos obscuros, también de allí le viene la sensibilidad para sus platillos y para crear las fundaciones humanitarias que maneja. La pasó fatal en la escuela, se aburría y lo corrían. Intentó con algunas ingenierías y hasta con ventas, en lo que ganaba un dineral, pero sin encontrar su verdadera pasión.

Del suelo al Cielo
Sin miedo. Juan Manuel Barrientos ya dejó atrás los miedos. Pasó por deportes extremos y ventas, el enfrentamiento al desafío físico y a los constructos sociales y salió –sin contar algunos raspones por la moto- casi ileso. Como vendedor era un éxito, pero no estaba satisfecho, así que un día tras leer una nota sobre el chef del inmortal restaurante El Bulli (Ferrán Adriá) y Juan Mari Arzak, descubrió que la creatividad en la cocina era inagotable e interpretó el discurso de estos cocineros como una posibilidad infinita de exploración. Ahí se decidió por la culinaria. Con el objetivo claro, se lanzó a  trabajar con el chef Iwao Komiyama, uno de los máximos expertos en sushi del mundo y se hizo de un lugar en su cocina. De él, Barrientos aprendió la disciplina cuasi samurái de la cocina, la solemnidad y sobre todo, la importancia de la humildad.
Insaciable como es el chef colombiano, reconocido en el 2007 como chef revelación de Colombia, tomó sus tenis, sus playeras y sus jeans y se fue tras el hombre que lo motivo desde el principio: Juan Mari Arzak.
En su restaurante aprendió el arte de la restauración, el servicio, el manejo de un restaurante y se le grabó la sensación de familia.

La técnica de los sentimientos
Con lo aprendido de sus gurús, Juan Manuel montó el Cielo para homenajear a la cocina colombiana y latinoamericana a partir de vanguardistas técnicas y abrió el camino a la cocina tecno emocional. Un término que define la visión gastronómica de este chef que empuja los límites de la cocina. Para muestra está el recibimiento de su restaurante: un baño de chocolate azucarado con el que se cubren las manos del comensal. Estas experiencias surgen de la capacidad de Juan Manuel de entender la comida como un estímulo que apela a lo más básico del hombre: los sentimientos. Así, la cocina tecno-emocional se basa en estudios científicos y experimentos con lentes que registran el movimiento de los ojos y electrodos conectados al cuerpo,  para entender cómo el cerebro reacciona ante distintos incentivos.

La humanidad de la cocina
A pesar de la ciencia, Barrientos vuelca su sensibilidad no sólo en su restaurante, sino también en las fundaciones que maneja de forma paralela a los Cielos. En una de ellas, trabaja con soldados heridos en el campo de batalla; hombres que por su condición física tienen problemas para re-insertarse en la sociedad y conseguir trabajo. Barrientos, les abre su cocina y les enseña las artes de la restauración, les ayuda a generar ingresos y sobre todo, les ofrece una familia con la cual compartir, porque si de algo está seguro el chef, es que su familia no sólo son sus padres y hermanos, sino las 60 almas que participan de la actividad del cielo.
Gracias a sus experiencias con soldados, el chef desarrolló un platillo emotivo, interactivo y para quienes tienen la fortuna de probarlo -pues no está en la carta y sólo lo prepara para algunos invitados- seguramente inolvidable.

Deja que el chef te cuente de viva voz cómo es este platillo y mira el video.

Sin temores, con pasión y sencillez, el chef tiene recursos para experimentar -y esa es una de sus actividades favoritas- pero sobre todo, tiene información y el carisma para agasajar a quien tiene la paciencia de esperar un par de semanas para conseguir una mesa en El Cielo.