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Sabores del 'más acá'

"El muerto al pozo y el vivo al gozo"

La cocina es sin lugar a dudas una forma de amar la vida, y para los mexicanos una expresión de devoción hacia los difuntos que regresan en el Día de Muertos para visitar a sus familias y, de paso, entregarse a los aromas del "más acá".
Los altares

Coronas de flores coloridas, platillos suculentos, altares vistosos y actos musicales sirven para dar la bienvenida a las desocupadas almas de los difuntos que, guiadas por un sendero de pétalos de flor de cempasúchil, encuentran pronto el camino de regreso al calor del hogar.
Celebrando la muerte

Una vez en casa, o en el cementerio, les espera una ofrenda en torno a sus fotografías y recuerdos personales, velas, flores de cempasúchil, papel picado, calacas de papel y, por supuesto, sus platillos favoritos.

Esta celebración, que hunde sus raíces en la época de los Aztecas, adquiere un sentido sensorial y de ágape humorístico: los muertos, como los vivos, exigen cosas que ver y degustar.
Bailando con la muerte

Y en México lo que más sobra son sabores para consentir al paladar. Guisos tradicionales como el mole, chiles rellenos, arroz rojo y pozole son preparados con dedicación para los 'muertitos' que tiene cada familia mexicana.

El Día de Muertos es una fiesta tradicional, en donde se honra a la muerte y se baila con ella, en donde morir no es una despedida sino un hasta luego y en donde las familias se reúnen y unen sólo para recordar.
Calaveritas de azúcar

En esta mágica celebración no pueden faltar, como las piezas artesanales de dulcería tradicional más logradas y acabadas, las "calaveritas" de azúcar (cráneos de caramelo) que "inmortalizan" a los seres queridos cuando se escribe el nombre del difunto en la frente de la calavera.
De chocolate

Estas calaveritas también son elaboradas con chocolate y decoradas con dulce azúcar de colores. El nombre en la frente no falta y la personalización de cada pieza es una tradición para grandes y chicos, y un total agasajo al gusto.
Preparación

Para preparar estas calaveras necesitas chocolate oscuro fundido en baño María. Cuando esté semi líquido enfría mezclando con una pala de madera y prepara el molde para la calavera limpiándolo en su interior, y uniendo la parte delantera con la trasera para el vaciado.
Formando la calavera

Después vacía el chocolate y golpea el molde para eliminar las burbujas de aire. Deja en reposo durante cinco minutos y refrigera durante 15. Desmolda las calaveras y decora con el azúcar glass pintada con ayuda de las duyas. Por último escríbele un nombre en la frente y disfruta.
Pan de muerto

Para preparar este delicioso pan necesitas: 4 tazas de harina de trigo; 10 cucharadas de azúcar; una taza de mantequilla; 6 huevos y una yema; 2 cucharadas de levadura; una cucharada de agua de cempasúchil; 1/4 cucharadita de sal, ralladura de limón y 3 cucharaditas de anís.
Agua de cempasúchil

Prepara con anterioridad el agua de cempasúchil hirviendo los anaranjados pétalos de dos botones de flor de cempasúchil (nombre náhuatl que significa flor de las cuatrocientas vidas). Si no puedes conseguir la flor se puede agregar sólo agua o leche en la misma proporción.
Pan tradicional

Mezcla los ingredientes paulatinamente y amasa. Agrega el agua de cempasúchil poco a poco mientras terminas de amasar. Fermenta la masa colocándola en un lugar cálido por una hora, después corta en porciones del tamaño de un puño y bolea hasta obtener una pieza redonda. Forma las "canillas" que representan la osamenta con pequeñas tiras de masa.
Cubiertas de azúcar

Deja reposar los panes nuevamente en un lugar cálido y húmedo por espacio de 30 minutos para que los panes adquieran su tamaño final. Hornea a 200°C / 395°F hasta que los panes tengan un color dorado. Al salir barniza con mantequilla fundida y espolvorea con suficiente azúcar.
Para acompañar...

Y como toda celebración es mala si se festeja en seco, el momento de reunión familiar con los difuntos se exalta con los típicos "champurrados" (bebidas elaboradas a base de chocolate, canela y masa de maíz), típicos de varias regiones del país.
Rico y nutritivo

Esta típica bebida tiene sus orígenes en el mundo prehispánico, en donde se preparaba para los emperadores aztecas. Entre los ingredientes principales está el maíz, que era parte fundamental de su alimentación básica. Por ésto, el champurrado, además de ser una deliciosa bebida, es altamente nutritiva.
Fácil preparación

Para prepararlo necesitas disolver 1/2 kilo de masa de maíz en dos litros de agua, ya disuelta se cuela. Después incorpora 300 gramos de canela en raja, ocho barras de chocolate amargo y 1/4 azúcar, y pon al fuego hasta que empiece a hervir. Baja a fuego medio y déjalo ahí 30 minutos más.
Comer y disfrutar

Estos tres platillos son tradicionales en las mesas mexicanas el Día de Muertos y en cada uno de los altares que la gente pone en honor de sus difuntos. El pan de muerto y las calaveritas decoran y simbolizan este día en especial y para entrar en calor ya entrada la noche, un delicioso y humeante champurrado.
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